Las siguientes orientaciones ayudarán a rescatar la familia como un lugar para vivir mejor, y a la vez convertirla en una alternativa para disfrutar, encontrar tranquilidad, comprensión y ternura.
1. Tener fe en que la familia es un proyecto, posible, legítimo y bondadoso, en el que todos los miembros podemos aportar.
2. Pasar más tiempo efectivo en familia, jugar con los niños, compartir la mesa, conocer a los hijos.
3. Confiar en nuestras capacidades y retomar nuestro lugar y compromiso como padres.
4. Brindar a los hijos el afecto, la protección y la tranquilidad emocional que necesitan para sentirse seguros y confiados.
5. Mejorar la comunicación. Conversar con los hijos, escuchar lo que dicen, darle importancia a lo que piensan y sienten.
6. Ejercer autoridad con sensibilidad, firmeza, respeto y justicia.
7. Vencer el estrés, fortalecer la paciencia, la tolerancia y la comprensión.
8. Crear expectativas positivas respecto al futuro y transmitir a los hijos la alegría de vivir.
9. Conocer y revisar frecuentemente nuestros comportamientos como padres para ser un modelo digno de imitar.
10. Definir los valores que se desea trasmitir y las reglas que van a permitir fortalecer estos principios.
11. Fortalecer la vida espiritual para trasmitir a los hijos un sentido de vida.
12. Promover la expresión positiva de sentimientos.
13. Disfrutar muchos momentos amables, afectuosos y entrañables al calor del hogar.
Tomado del Diario La Crónica del quindio, Mayo 15 de 2011, por MARIA ELENA LOPE
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